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19 de Junio de 2026.
Minenergía
, Sincelejo.
Sector:
Energía
Sincelejo, Sucre, 18 de junio. La transición energética ya está transformando la vida de cientos de familias en el Caribe colombiano. Gracias a la puesta en marcha de la Granja Solar de San Antonio de Palmito, las primeras 200 familias beneficiarias comenzaron a recibir reducciones de entre el 70% y el 100% en el valor de su factura de energía, e incluso registraron saldos a favor en el recibo correspondiente al mes de junio.
Este resultado convierte a San Antonio de Palmito en un referente nacional de democratización de la energía, demostrando que la generación solar puede traducirse en alivios económicos reales para los hogares más vulnerables del país.
La granja solar hace parte del proyecto Energía Solar para Población Vulnerable, una iniciativa del Gobierno nacional liderada por el ministerio de Minas y Energía y ejecutada por el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (FENOGE), que busca llevar energía limpia, accesible y sostenible a familias de estratos 1 y 2 de la Región Caribe.
Con una inversión de $6.997 millones, la infraestructura cuenta con una capacidad instalada de 1.102 kWp, integrada por 1.792 paneles solares de alta eficiencia, capaces de generar aproximadamente 1,68 millones de kilovatios hora al año.
Tras completar exitosamente los procesos técnicos, regulatorios y administrativos ante Afinia, el Ministerio de Minas y Energía y XM, el proyecto inició su operación bajo el modelo de autogeneración colectiva, permitiendo que la energía producida por la granja se traduzca directamente en menores costos para los usuarios beneficiados.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, señaló que este proyecto representa un paso decisivo en la democratización del acceso a la energía en Colombia. “Hoy es una realidad algo que requería decisión política: democratizar el sistema de energía eléctrica en este país. Democratizar significa que la gente no solo hable de energía, sino que también la produzca. Antes, para muchos comerciantes, ver la factura de energía era una tortura; hoy se convierte en una alegría, porque esta primera comunidad energética ya les está generando ahorros que en algunos casos alcanzan el 100%, y en otros, el 70%”, afirmó.
Y agregó: “Esto materializa lo que el presidente planteó como comunidades energéticas: una comunidad organizada donde, con recursos públicos, ponemos la infraestructura para aprovechar el poder del sol y generar energía limpia y barata, especialmente para la población más vulnerable del país”.
Para los beneficiarios, los resultados ya son visibles en sus facturas. Carlos Gilberto Alarcón, habitante de San Antonio de Palmito, aseguró que el impacto del proyecto ha transformado la relación de muchas familias con el servicio de energía. “Uno de los mayores miedos que sentíamos cada mes era leer la factura de energía, porque sabíamos lo costosa que podía ser. Hoy la realidad es distinta: revisé mi recibo y me encontré con un saldo a favor de 6.000 pesos. Eso demuestra que este proyecto sí está cambiando nuestras vidas y que la energía solar se está convirtiendo en un alivio real para nuestras familias”, expresó.
Por su parte, la gerente regional de Afinia Ricardo Arango Restrepo resaltó el impacto operativo y social de la iniciativa. “Hoy es un día histórico para nosotros. Ya está en funcionamiento la granja solar de un megavatio en San Antonio de Palmito, entregando energía y resultados tangibles en los recibos de cientos de beneficiarios. Hoy esta comunidad energética puede ver reflejados los avances de la transición energética que impulsa el Gobierno nacional, con ahorros reales e incluso saldos a favor en algunos casos. San Antonio de Palmito es pionera en este proceso y eso nos llena de orgullo”, aseguró.
La meta es ampliar progresivamente la cobertura hasta alcanzar cerca de 500 familias de estratos 1 y 2, además de generar beneficios para instituciones públicas del municipio como hospitales, colegios y sistemas de acueducto, que también podrán reducir sus costos de energía y destinar más recursos a la prestación de servicios esenciales.
Además del alivio económico para las familias, la iniciativa impulsa el desarrollo local. Durante la construcción de la granja solar, el 63% de los trabajadores contratados fueron habitantes de San Antonio de Palmito, fortaleciendo el empleo y la transferencia de conocimientos en la comunidad.
El sistema fue diseñado para operar durante al menos 25 años, respaldado por programas de mantenimiento preventivo y correctivo, así como procesos de capacitación comunitaria en operación, mantenimiento y uso eficiente de la energía.
La granja solar permitirá evitar la emisión de aproximadamente 212 toneladas de CO₂ al año, un impacto equivalente a la absorción de carbono de más de 10.600 árboles durante su vida útil o al retiro de cerca de 46 vehículos de combustión interna de las vías cada año.
Con este proyecto, San Antonio de Palmito demuestra que la transición energética no es una promesa futura, sino una realidad que hoy mejora la calidad de vida de las familias, reduce las desigualdades y convierte la energía solar en una herramienta de justicia social para los territorios históricamente excluidos.
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